Sobre la libertina

La Sorda, Melanie Flores Bernholz (2019).

Mi madre me enseñó desde muy temprana edad a escuchar y seguir mi “Bauchgefühl”. Desde chiquita me ha dicho que, diga lo que me diga mi instinto, siempre será lo correcto.

No cabe duda de que es lo más valioso que he aprendido y a día de hoy, todavía me sorprende que nunca falle. Deberé darle las gracias.

Además, es por ella que estoy aquí escribiendo esto y perturbando a cualquiera que lo lea y es por ella que pienso que cualquier idea que me estorbe, no sea del todo correcta. Lo único que pido, es que sobretodo no se la haga responsable de mi altanería. Sigamos hablando de mí.

Tanto seguir mi instinto, he decidido meterme con toda ley o teoría existente que no sea de mi agrado y me parezca incomprensible e incompleta.

Desde pequeña me tiene ocupada la idea de teorizar y entender el mundo que nos rodea. Jamás me he aburrido junto a mi curiosidad e imprudencia. De hecho, aún me hacen caer constantemente en un eterno laberinto sin salida cuando intento encontrarle una solución a los problemas que veo o dar con la respuesta a las preguntas que me planteo.

La cuestión es que busco entender y quiero ver, cómo es el mundo más allá de lo que nosotros podamos comprender y percibir.